¡Hola! ¿Todo bien al otro lado de la pantalla? ¡Espero que sí! Bueno, hoy para retomar un poco la actividad del blog os voy a contar mi experiencia en la segunda Ruta de la Tapa Vegana en Murcia organizada por el Colectivo B12. Este año participaban un total de diez locales por lo que decidí ir varios días para poder probar todas las tapas. Al final, como buena gordivegan, repetí mis favoritas, aunque me quedé sin probar una, la de Confitería Maiquez (porque la ensaladilla rusa y yo no nos llevamos bien por lo que espero que si la habéis probado me comentéis que tal estaba). Paso a comentaros mis impresiones tapa por tapa.
La primera que probé fue la del Vegetariano Maná, una hamburguesa con setas, shitake, cebolla, pepino, chorizo y queso vegano. Fue sin duda una de mis favoritas, el sabor estaba muy potenciado por las setas y la salsa de "queso" que realmente no sabía a queso (o a mi no me lo parecía) pero estaba muy muy rica. Además, la foto de promoción no engañaba, tanto por el tamaño como la presentación muy parecidas.
Luego fuimos a Mi Salita y la tapa consistía en unas albondigas de lentejas al curry verde. Aquí, mis amigos y yo tuvimos los primeros desacuerdos. Esta tapa sin duda no es para cualquier paladar (o por lo menos eso me pareció). A mi me encantan las especias, los sabores fuertes a curry, vamos, que soy super feliz en un restaurante hindú. En cambio, mis compis no están muy acostumbrados y creo que esto hizo que no fuese una de sus favoritas. En cambio a mi me recordó mucho el sabor a las albondigas tradicionales que hacen las madres con miga de pan, muy buena la tapa. Quizá eché de menos un poquito de pan para sopar el caldito de la cazuela. En cuanto a la presentación, si era bastante diferente a la esperada por la fotografía.
La tercera tapa que probamos fue el taco de maiz acompañado con seitán en tempura de Yakka con salsa de coco y ají y carpaccio de calabacín a la albahaca del Jardín de los Dragones ¡y menuda tapa! Estaba deliciosa. Es seitán estaba muy crunchy, la salsa estaba deliciosa y el carpaccio le daba un toque fresco riquísimo. Además, la presentación final resultó ser mejor que la de la fotografía porque las tostas de maíz estaban coloreadas en azul cosa que les daba un toque mucho más llamativo. La única pega que le puedo poner a esta tapa (porque a muchos amigos les sucedió), es que podía resultar un poco incomoda de comer porque al ser tan líquido el carpaccio salía deslizado en la dirección contraria a la de tu mordisco, intuyo que alguna camiseta blanca quedó marcada durante la ruta.
La última tapa de este día fue la única dulce, trufas dulces de zanahoria y coco, limón y coco, cacao y naranja y frutos secos acompañados de un té. Una tapa muy original y que a cada persona le hacía decantarse por una de sus cuatro bolitas, aunque yo me quedo, sin ninguna duda, con la naranja (zanahoria y coco). Lo que fue una pena es que no soy muy fan del té, por lo que no pude disfrutar de la bebida de esta tapa tanto como si hubiese sido un zumo o un café, por poner un ejemplo.
Paso a otro día, con otro grupo de amigos, con otras tapas que probar. Esta vez comenzamos con el restaurante El Girasol Vegetariano con un medallón a base de una mezcla de tofu, mostaza, nueces, tahini y tamari rebozado con sésamo tostado acompañado de un crujiente de remolacha. Con esta tapa tengo sentimientos encontrados. Me gustó mucho el sabor cuando mezclé el tofu con el crujiente, pero la remolacha solo dio para dos veces por lo que el resto de la tapa fue bocados y bocados del medallón (¿os imagináis comiendo un paté o untable cualquiera a cucharadas? pues algo así). La tapa estaba rica pero para mi gusto o le faltó remolacha o le sobró medallón. Lo que no puedo negar es que fue una de las más originales.
La segunda tapa fue la minifajita de soja texturizada acompañada con una salsa picante fresca y nachos de maíz del bar Veg&Roll. Resultó ser una tapa sencilla pero muy sabrosa. Creo que lo único que puedo decir es que la cantidad de nachos y salsa esperados (si nos fijamos en la foto de la promoción) fue menor y que no soy muy fan del uso de platos de plástico.
Justo al lado del Veg&Roll estaba El Roalico por lo que fuimos a probar su tosta de pisto y guacamole. Creo que en relación con el tamaño fue la más contundente de toda la ruta. También era una tapa sencilla aunque un buen pisto y un buen guacamole nunca fallan, estaba muy rica.
Pasando a otro día, fuimos a probar el soffiette bio de arroz con quinoa, sobrasada vegetal y flor de patata, tomate, calabaza y puerro, relleno de vinagreta de apio, nuez moscada y hierbabuena del Café Bar El Secreto. Como habéis leído, una tapa con muchos ingredientes que aunque estaba buena, resultaba en el paladar ser un popurrí de sabores. También resultó ser un poco difícil de comer porque los ingredientes estaban apilados sobre la tosta muy poco ligados entre ellos. Creo que lo que más me gustó fue el acompañamiento de la remolacha rallada.
Por último, fuimos a probar la empanadilla de espinacas, cebolla, maíz dulce, soja texturizada, ajo, tomate, olivas, champiñones y pimiento del Café bar de las Artes. Me encantan las empanadillas, poco tengo que decir además de que estaba muy rica y muy sabrosa. El tamaño resultó ser igual al esperado (siento no tener una foto de esta tapa pero se me olvidó echarla).
Ahora toca hacer un top de las tres mejores tapas, en mi caso el orden sería:
1º Jardín de los Dragones
2º Vegetariano Maná
3º Café bar de las Artes
¿Tenéis vosotros tapa favorita de este año? ¡Dejármelo en los comentarios!
¡Nos leemos pronto!









